2019 fue uno de los peores años para la construcción y la parte inmobiliaria

Luis Gaggiotti, Presidente de la Cámara Inmobiliaria de Rafaela, fue entrevistado por un medio local.
15/01/2020
Es la mirada Luis Gaggiotti, Presidente de la Cámara Inmobiliaria de Rafaela e integrante de la tradicional inmobiliaria rafaelina, en una entrevista con un medio local. Relegaron inversiones para mantener al personal. Es optimista esperando que haya un crecimiento de la actividad. Se queja de la «deuda municipal» por un nuevo código urbano; cayó la construcción un 40% en Rafaela. El edificio Mya (Maipú y Arenales) se entrega en estos días.

En este 2020 que está empezando a desandar, entrevistamos a Luis Gaggiotti, Presidente de la Cámara Inmobiliaria de Rafaela e integrante de la tradicional inmobiliaria rafaelina ubicada en bulevar Santa Fe 1102, para conocer un balance del año que terminó y cómo se encuentra el sector en materia de negocios e inversiones, en el contexto de la actual crisis económica.
«Según las estadísticas, el 2019 fue uno de los peores años de la industria tanto de la construcción como de la parte inmobiliaria de los últimos 20 años, con elementos políticos y económicos que condicionaron plenamente la decisión de los consumidores, compradores como vendedores, se vio reflejado con mucha energía en todos los rubros, el nuestro también y fue muy decisivo», opinó durante el programa radial en las emisoras locales.

-¿Cómo han podido sostener la actividad en Rafaela?
-Con mucho esfuerzo, dedicación, tratando de conservar la plantilla de personal que nos acompaña, y mucha responsabilidad. Los negocios salen cuando las condiciones están dadas, hemos relegado muchas inversiones que queríamos hacer en las instalaciones para poder mantener la estructura del personal que nos va a sacar adelante y presta su colaboración. Con las cosas que nos hemos pasado, si no tenemos optimismo los argentinos estaríamos en otro lado. Dentro de la gravedad del tema, ya sabemos cómo está el paciente, se dilucidaron temas políticos y la parte económica a dilucidarse, hubo devaluación, sabemos que hay 6 meses con las tarifas congeladas, que la inflación va a ser relativamente baja, las importaciones van a estar al dólar oficial. Estamos esperando que haya un crecimiento de la actividad.

-Respecto a la compra-venta de inmuebles, ¿se puede esperanzar con que haya una reactivación con un dólar estable?
-Entramos en una nueva etapa y hay que replantear el negocio y los precios nuevamente, que tienen a la baja en dólares como ocurrió en el transcurso del año anterior, con la devaluación se ha acentuado. Hay cifras que pretenden los vendedores que los compradores no convalidan o hay ofertas muy inferiores al precio que pretenden, entonces están la habilidad y certeza para cerrar un negocio para que sea compatible para ambas partes. El valor de reposición de los inmuebles va a bajar en dólares porque los costos de construcción han bajado, como hierro, aluminio, vidrio, cables que van a estar a dólar oficial, y la mano de obra se va actualizar a un dólar muy bajo. Esto puede dar esperanza a aquellos que pudieron ahorrarlos y se anime para reactivar el mercado.

-La construcción ha sufrido un revés importante de la actividad, inclusive en Rafaela. ¿Cuáles son los factores?
-Es una combinación, la incertidumbre y los créditos hipotecarios desaparecieron drásticamente por la devaluación, por ejemplo los que tenían cuotas de UVA se hacían difíciles de pagar, y también desaparece la construcción. Hay ciertos niveles de complejidad que uno puede tratar de aminorarlos, un problema de política nacional no invalida que en el ámbito local me pueda hacer cambiar desde el punto de vista interno. Tenemos una deuda pendiente municipal donde hemos perdido 2 años y no ha podido cambiar la ordenanza que regula las construcciones. Tuvimos una bajante de un 25%, en Rafaela llegó al 40% y no hay ningún edificio que está iniciado, con normas locales que no han favorecido el resurgimiento de la actividad, que le da de comer a mucha gente, mueve muchos rubros y mano de obra. Es una deuda política que nos está afectando a la ciudad y no sé si hay conciencia del Ejecutivo y del Concejo.

-Se hablaba de que iba a salir el nuevo código urbano y una nueva reglamentación, ¿siempre hay trabas?
-Lamentablemente, son modificaciones inmobiliarias de las que están de acuerdo las instituciones, no cambian sustancialmente pero las mejoran y así tuviéramos un aliciente adicional para que mejorara la actividad; esperemos con los nuevos funcionarios de urbanismo y desarrollo urbano podamos consensuar algunos cambios de tendencia, porque son planteos concretos y cuestiones técnicas, que imposibilitan hacer edificios en Rafaela y se necesita la nueva ordenanza en forma urgente.

-Sobre el tema alquileres con el futuro marco legal, ¿ustedes hacen malabarismo entre propietarios e inquilinos?
-Hay un esfuerzo en general de las dos partes para ponerse de acuerdo y sobrellevar la situación para que los alquileres continúen. El propietario entiende la situación, que los recursos de los inquilinos no son los mismos que contaba hace algunos años atrás; son momentos para aumentar la oferta. La nueva ley de alquileres que está aprobada en Diputados y falta el Senado tiene puntos que son más para el mercado de Buenos Aires que en el interior del país; si aplicamos a rajatabla el índice que plantea la nueva norma que es el promedio del índice de inflación y del índice del aumento de sueldo hay un 48%, nosotros aumentos entre un 30-35%, siendo perjudicial para los inquilinos; prolongar de 2 a 3 años la vivienda en esta circunstancias es difícil, determinando a 3 años vista que es muy difícil de hacerlo.

-¿Cómo fue el año de la Cámara Inmobiliaria con la participación en distintos foros y encuentros?
-A la cámara se han integrado varios corredores inmobiliarios que estaban ejerciendo la actividad o recién matriculados porque tenemos que estar unidos, confianza entre los mismos actores para hacer más negocios y tener fuerza ante ciertas circunstancias para opinar o hacer reclamos a nivel legislativo u otros planos, con una actividad gremial. Hubo una acción importante del Colegio de Corredores Inmobiliarios que hicieron inspecciones en forma imprevista, una investigación en las webs y en los diarios, chequean quienes son, si son matriculados o no, con allanamientos y estaban planteadas las cuestiones en la Justicia, vendrán sanciones porque hay ejercicio ilegal de la profesión.

-¿El corredor inmobiliario tendrá que estar matriculado?
-Cada inmobiliaria necesita un corredor inmobiliario, se tendrán que hacer sociedades de hecho o sociedad anónima, uno de los socios tiene que ser corredor inmobiliario; esa formalidad da confianza a los consumidores porque lo que se busca es que las operaciones de compra-venta tengan la mayor formalidad posible por gente que esté en el rubro bien asesorada y sea exitosa como se pretende.

-Respecto a la comercialización de terrenos y unidades habitacionales, ¿cómo lo manejaron y qué queda pendiente en el futuro?
-Fue un año complicado, hemos tratado de hacer lo posible, tenemos algunos proyectos en marcha que se suspendieron, otros se terminaron de consolidar como el edificio Mya en la esquina de Maipú y Arenales, que estamos entregando en estos días, con los costos como se habían planteado que nos llena de orgullo y se incorporaron tecnologías como aberturas, wi-fi y aire acondicionado. Tratando de hacer relaciones y negocios con otros colegas acá y en otras localidades, siempre con carpetas de proyectos latentes por la cuestión económica y cambiar la norma local, hacer 2 pisos más en Rafaela no es ninguna exageración y ayudaría a la amortización del valor del terreno.

Fuente: Diario Castellano