La actividad industrial en marzo registró una fuerte caída de 13,9%

Según el informe de actualidad industrial del Centro de Estudios de UIA
21/05/2020
Las primeras semanas del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) de marzo tuvieron un fuerte impacto en el entramado productivo industrial, justo cuando comenzaba a mostrar ciertos atisbos de mejora.

En marzo, la actividad industrial registró una fuerte caída de - 13,9% interanual y de -16,8% mensual en la medición desestacionalizada. Se trata de la mayor caída mensual de la serie (que comienza en 1995) y la producción fue la más baja desde diciembre 2004. Así, en el primer trimestre del año se acumuló una baja de -4,9% respecto a igual período de 2019. Los datos preliminares de abril muestran un impacto aún mayor en la producción industrial.

El desempeño de marzo se explicó por la contracción en sectores que arrastraban situaciones complicadas, como son la producción de minerales no metálicos, la industria automotriz, la metalmecánica y la textil. El resto de los sectores presentó caídas más moderadas.

En paralelo, por la caída de la actividad local se profundizó la caída en las importaciones de vehículos (-31,8%), bienes de consumo (-10,7%) y combustibles y lubricantes (-27,6%). Vinculado al freno de las inversiones, volvió a caer la importación de bienes de capital (-24,8%), piezas y accesorios -27,3%) y de bienes intermedios (-12,8%). Estos datos dieron como resultado un saldo comercial positivo de USD 1.145 millones en marzo, acumulando USD 3.297 millones en el primer trimestre. Esto implica un saldo 64% mayor a igual período de 2019.

Según datos de INDEC, la utilización de la capacidad instalada de la industria reflejó la dinámica contractiva de la actividad al alcanzar en promedio 51,6% en marzo, 7,2 puntos porcentuales menos que en igual mes de 2019.

Los datos de abril anticipan una mayor caída de la producción, en algunos sectores de hasta el 100%. Este último es el caso de la industria automotriz, la cual no registró producción alguna debido al aislamiento social, preventivo y obligatorio.

Las perspectivas para la industria siguen afectadas por el complejo contexto mundial generado por el COVID-19. Si bien en mayo se fue habilitando la producción en algunas regiones del país, las empresas aún enfrentan una muy baja demanda tanto interna como externa y serias dificultades en materia de financiamiento y sostenibilidad de las empresas.