Necesitamos un plan de desarrollo

02/01/2020
Por Andrés Ferrero – Presidente del CCIRR. Estamos finalizando un año con indicadores nada alentadores, que marcaron una caída para las actividades de servicios, comercio e industria. Podríamos decir que para las empresas de la ciudad ha sido un año de dientes apretados.

Desde la gremial empresaria siempre tratamos de abordar los distintos aspectos. Pero al margen de ese trabajo institucional que está bien reseñado en espacio aparte, me interesa destacar en este balance anual una prédica que hemos venido manteniendo en los últimos años, planteándolo con mucha fuerza y reiteradamente: necesitamos un plan de desarrollo que sea el punto de partida para cambiar el horizonte de nuestro país y de la región. Lo hemos marcado como el aspecto fundamental para una política que en los últimos años pareció centralizarse solamente en el equilibrio fiscal por el equilibrio mismo, pero perdiendo de vista a los actores principales de la economía, del empleo y del trabajo.

En ese sentido, quiero manifestar que hemos tenido siempre a la hora de hablar de políticas de desarrollo, en vista, una visión similar a la de Naciones Unidas. No es casual que hayamos sido una de las primeras entidades empresarias que nos vinculamos con el Pacto Gloobal de Naciones Unidas, que es uno de los primeros instrumentos dirigidos hacia sectores empresarios con 4 temáticas fundamentales y 10 principios. Las temáticas fundamentales son derechos humanos, estándares laborales, medioambiente y anticorrupción, pero en esta década, Naciones Unidas ha planteado 17 objetivos para el desarrollo sostenible. Esos 17 objetivos tienen mucho que ver con nuestra visión, con nuestro trabajo diario.

Nosotros sostenemos que más allá del orden que tienen esos 17 objetivos, el plan de desarrollo tiene que empezar por la educación. Consideramos fundamental para una visión de mediano y largo plazo, que tengamos una política común de todos los sectores de nuestra sociedad, respecto de la educación como una de nuestras prioridades. Pero también hemos trabajado como el principio número 7 de energías no contaminantes, el 8 de trabajo decente, el 9 de industria innovación e infraestructura, el 10 de reducción de desigualdades, y cada uno de ellos ha tenido un espacio en nuestras propuestas para poder desarrollar perfectamente este tema.

Ahora bien, en las cuestiones de desarrollo compartimos el ideario de algunos economistas desarrollistas que manifiestan que Argentina tiene tres problemas fundamentales que se definen como trilema, dentro de lo que está el déficit fiscal, la restricción externa (la falta de dólares para cumplir compromisos en tiempo y forma y poder darles respuesta a las necesidades económicas del desarrollo) y la pobreza. Sin resolver esos tres problemas no se puede lograr un plan de desarrollo. De hecho, que lo que mencionaba recién de los objetivos de desarrollo sostenible, el punto 1 es fin de la pobreza y el 2, es hambre 0.
Vemos que se ha trabajado en el Congreso a los fines de dar una respuesta a estos puntos que como decía recién son condiciones necesarias para el objetivo de desarrollo, pero no son las únicas. No obstante, pensamos que puede ser un principio, partiendo de que se necesitaba un cambio de expectativas. También entendemos que hay un fuerte incremento impositivo a fin de buscar un equilibrio en las cuentas públicas, y hay medidas vigentes que se han incrementado a los fines de tomar y dar una respuesta respecto a la restricción externa o a los problemas en la balanza de pago de nuestro país.

Entendemos que estas son las piezas iniciales de una rompecabezas que tendría que ser un plan económico y faltan muchas de ellas para poder armar el rompecabezas completo. Por ahora se habla de una emergencia y como tal tendría que ser transitoria y esperemos que a futuro se toquen otros problemas que desde nuestra entidad hemos trabajado permanentemente, por ejemplo, la simplificación y equilibrio del sistema impositivo. La verdad que la presión impositiva es récord; hay más de 160 normas en el país de los gobiernos locales, provinciales y nacionales, y con eso cuesta mucho ser competitivos y esperamos que en los próximos meses se pueda trabajar en esos aspectos.

Esperamos las medidas proactivas. Sabemos que se necesitan respuestas urgentes e inmediatas para los sectores más necesitados. Pero si hablamos de solidaridad, no hay nada más justo y solidario que el trabajo genuino y para eso la economía tiene que crecer sostenidamente. Para eso la economía debe desarrollarse. El desarrollo económico tiene que venir acompañado del necesario desarrollo social.

También esperamos que los objetivos estén alineados. Si hay restricción externa, una de las formas más genuinas que puede haber para lograr los equilibrios en los dólares que el país necesita y que se fomenten las exportaciones, es que tenemos que padecer impuestos injustos, como las retenciones. Proteger la competitividad sistémica, con la eliminación de impuestos distorsivos –como el que grava a los cheques o el impuesto a los Ingresos Brutos- será parte de la tarea necesaria para fortalecer la economía.

Fuente: Diario Castellanos