Preocupación en las entidades empresarias por las nuevas restricciones a las importaciones

Daniel Funes de Rioja, presidente de la UIA, se reunió con Miguel Pesce, titular del BCRA. La CAC y la FECACERA emitieron duros comunicados, manifestando su oposición a este tipo de medidas.
29/06/2022
El lunes 27 de junio, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) emitió la Comunicación A-7532, en la que modificó el sistema de pagos de importaciones, agregando nuevas restricciones. De inmediato, las cámaras empresarias expresaron su preocupación por lo que consideran una medida que atenta contra las posibilidades de recuperación de la economía argentina.

Desde la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) indicaron que “la extensión del requisito de financiamiento previo para buena parte de los bienes y servicios importados, incluyendo no solo artículos de consumo (que representan menos del 10% del total) sino también materias primas, bienes intermedios y bienes de capital, significa para buena parte de las empresas una severísima restricción a sus posibilidades de importar.”

En este sentido, recordaron que “habida cuenta de la situación macroeconómica vigente en Argentina, con un elevadísimo nivel de riesgo país y un historial crediticio que dista de ser inmaculado, las posibilidades de obtener financiamiento de proveedores del exterior son muy limitadas y a costos elevados, máxime cuando se enfrenta un escenario de escasez de diversos productos a nivel global. Esto hace que imponer está exigencia sea muy similar a condenar a numerosas empresas argentinas a reducir drásticamente –o incluso suprimir– sus compras del exterior”. Esto, agregaron, “amenaza con paralizar las operaciones de múltiples ramas de la actividad, dañando severamente a la economía en su conjunto, con su consiguiente perjuicio en materia de empleo, recaudación tributaria y tantas otras variables. Asimismo, la menor oferta de bienes que se derivará de esta medida agregará una presión adicional sobre los precios, agravando así el fenómeno inflacionario”.

Asimismo, destacaron que “la transitoriedad que se prevé que tenga la nueva exigencia –algo que no se puede dar por garantizado, considerando tantas otras medidas ‘de excepción’ que en nuestro país acabaron por perpetuarse– no quita que tenga un gran poder de daño en la actual coyuntura, cuando el país hace sus mayores esfuerzos por superar la profunda contracción que sufrió en el marco de la pandemia de COVID-19, que se sumó a un estancamiento de 10 años”.

Más adelante, señalaron que la entidad “comprende las restricciones que Argentina enfrenta en materia de balance de pagos, pero advierte que la escasez de divisas debe enfrentarse minimizando el impacto sobre la economía, algo que la flamante normativa del BCRA dista de hacer. Vale agregar que las dificultades que las nuevas disposiciones pretenden atender son en buen grado consecuencia de reiterados errores de política económica acumulados a lo largo de los años, que derivan en realidades lamentables como que un país con un enorme potencial energético tenga que destinar ingentes recursos a la importación de combustibles, o que se produzca una permanente huida de la moneda local, con la consiguiente presión en el mercado de cambios”.

Para finalizar, abogaron “por que a la mayor brevedad posible la operatoria del comercio exterior paulatinamente se normalice, y que se encaren las acciones de fondo que se requieren para que el país se desarrolle, incluyendo la generación de confianza y un clima de negocios adecuado, en beneficio del sector representado y de la economía nacional en su conjunto”.  

En línea con el planteo de la CAC, desde la Federación de Cámaras de Comercio Exterior de la República Argentina (FECACERA) resaltaron que “estas medidas constituyen una señal negativa para todo el sector productivo y sus cadenas de valor.

La producción industrial en un mundo cada vez más globalizado requiere -para ser competitiva- de insumos, servicios y bienes de capital importados y cualquier restricción, demora o condicionamiento a este proceso, resiente gravemente la producción.

Estas medidas afectan seriamente la competitividad y desalientan la actividad productiva y exportadora, restando previsibilidad a sectores estratégicos que agregan valor local -es decir - trabajo e ingreso de divisas tan necesarias en la coyuntura que hoy presenta nuestro país”.

Así, instaron a las autoridades a “generar políticas tendientes a promover la producción y la exportación, en el entendimiento que es el único camino para el desarrollo sostenible de la Argentina”.

Cabe recordar que, luego de publicada la Comunicación, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, se reunió con el presidente del BCRA, Miguel Pesce, para dialogar respecto de “el alcance de las nuevas medidas regulatorias del mercado de cambio y su impacto en el acceso a insumos importados indispensables para la producción”. Durante el encuentro, las partes acordaron generar una mesa de diálogo, con el objetivo de “mejorar la regulación sobre el pago de las importaciones, en la búsqueda de optimizar los recursos para sostener el crecimiento de la economía”.

Fuentes: CAC, FECACERA, UIA y BCRA.