Las trabas a las importaciones continúan preocupando a la industria local

El diario La Opinión dialogó con Graciela Acastello, César Forneris y Edmundo López, quienes coincidieron en señalar las graves consecuencias de las restricciones a la importación de insumos y bienes de capital.
22/06/2022
A raíz de las recientes declaraciones de la vicepresidente de la Nación, Cristina Fernández, en relación a un supuesto “festival de importaciones” en el que las empresas “especulan con la brecha cambiaria”, el diario La Opinión de Rafaela entrevistó a referentes de la industria local, para conocer cómo la escasez de divisas -y las restricciones que ha venido implementando el Gobierno nacional en este sentido- están afectando al sector. 

Graciela Acastello, presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Rafaela (CIMR) explicó que, aunque cada empresa vive una situación diferente, muchas de ellas ya han agotado el cupo de importaciones por lo que resta del año, lo que no les permite adquirir los insumos necesarios para la producción. “El impacto se verá seguramente en los próximos meses. Es preocupante que se esté hablando de la posibilidad de imponer más restricciones”, indicó, al tiempo que resaltó que -vinculado con esta problemática- se están registrando faltantes de gas argón y de gasoil, que ponen en riesgo -aún más- la continuidad de los procesos productivos. “Para todo se necesitan divisas. En el sector metalúrgico, la balanza por lo general es negativa. Es decir, se importa más de lo que se exporta. Si bien en los últimos años las exportaciones crecieron, las importaciones también aumentaron, porque somos muy demandantes de partes, de insumos e incluso de bienes de capital del exterior. La gran mayoría de las máquinas que necesitamos los metalúrgicos no se hacen en el país”, agregó.

En la misma línea, César Forneris, presidente Comisión de Industrias del CCIRR, comentó que muchas empresas poseen un cupo reducido porque estaban habituadas a comprar en el mercado interno. Ahora, que los aumentos de precios obligan a buscar alternativas en el exterior, se encuentran con esta dificultad. “El que exporta tiene la posibilidad de hacer una importación temporal, que no te quita ese cupo, pero es bastante engorroso”, señaló. 

Por otro lado, Forneris apuntó que hay algunos problemas que se están dando a escala mundial, como el abastecimiento de tecnología electrónica. “Hoy todos los procesos llevan automatización. En Europa hay dificultades con los plazos de entrega, y aquí mucho más”, remarcó. Entre las causas que explican este contexto, destacó la invasión de Rusia a Ucrania, y los retrasos provocados por la pandemia, especialmente en China (un mercado del que Argentina es altamente dependiente). “Lo que más preocupa es la electrónica porque no hay forma de sustituirla localmente. Creo que va a ser un bloqueo importante para aquellos que necesiten sí o sí automatización”, vaticinó.

Respecto a las declaraciones de Fernández, el dirigente de la gremial empresaria recordó que la industria argentina depende, en mayor o menor medida, de la adquisición de componentes importados. “Cuando el industrial ve que la balanza comercial no cierra y que el panorama de una crisis económica no está muy lejos, busca resguardar la posibilidad de seguir produciendo. La incertidumbre y la inestabilidad del dólar hacen que debamos tomar estos recaudos. Esta supuesta 'especulación' está siendo generada por el mismo Gobierno”, aseveró.

A su turno, Edmundo López, presidente de la Cámara de Comercio Exterior del CCIRR (CaCEx) detalló que “cuando se profundizaron las restricciones en marzo, las empresas que en 2020 no habían tenido un gran nivel de actividad debido a la pandemia se encontraron con dificultades para justificar las importaciones que requiere el crecimiento en los niveles de actividad que se registra desde el año pasado. El cupo se completa calculando las importaciones del 2020 más un 70 por ciento; o bien se calcula un 5 por ciento más de las importaciones de 2021. Y hoy los aumentos de precios de mucha de la materia prima importada son mayores al 5%, lo cual ya representa un problema”.

Al referirse a los dichos de la vicepresidenta, destacó que -con el grado de control existente- es poco probable que las empresas puedan comprar más insumos de los que necesitan. “La previsibilidad en el comercio exterior y en la mayoría de las actividades es un elemento fundamental para poder planificar el crecimiento. Con el grado de incertidumbre con el que estamos trabajando, realmente se hace muy difícil plantear impresiones a futuro”, concluyó.

Fuente: Diario La Opinión.