En mayo, las ventas minoristas pyme cayeron 3,4% interanual

Contra abril de este año, la baja fue del 8,9%.
07/06/2022
De acuerdo con el último Informe de Ventas Minoristas Pymes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en la medición a precios constantes, las ventas minoristas pyme de mayo cayeron un 3,4% interanual. De esta forma, en los primeros cinco meses del año, el incremento acumulado frente al mismo periodo del 2021 quedó establecido en 5,4%. Por otro lado, en la comparación con abril de 2022, se registró una caída del 8,9%.

Desde CAME precisaron que “todos los rubros relevados vieron retroceder sus ventas, tanto en la comparación anual como mensual. El mercado de consumo notó el menor poder de compra del ingreso familiar y las menores propuestas de financiamiento”.

Para contextualizar este escenario, en el reporte se destaca que, este año, el feriado por el Censo Nacional restó un día de ventas, frente a 2021. Además, se indica que “para el comercio, mayo fue un mes limitado por los aumentos de precios y costos, que debilitaron su rentabilidad y el ánimo del consumidor” y se resalta que “el Hot Sale, si bien tuvo buenos niveles de adhesión, tampoco le marcó diferencia al empresario pyme como en otras ocasiones”.

Información sectorizada

La medición refleja que “todos los ramos bajaron en mayo” y que “la menor caída interanual ocurrió en ferreterías, materiales eléctricos y de la construcción (-1%). La mayor, en indumentaria y textil (-9%)”. 

En alimentos y bebidas “las ventas en mayo descendieron 2,9% anual y 4,2% mensual, con un consumidor muy medido frente a los cambios constantes de precios. Los comercios consultados señalaron que fue notorio cómo la gente se volcó a productos más económicos y a comprar solo lo necesario. Muchos locales vienen además recortando los stocks, reponen más lentamente, tienen problemas para conseguir variedad, y eso también le deja menos opciones para elegir al consumidor”. 

En bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles “[se registró] un declive del 3,3% anual y 8,4% mensual, a precios constantes. Hubo demoras en las entregas, especialmente en blanquería, y sobre la segunda quincena del mes desapareció el comprador. La situación más difícil la tuvieron los negocios orientados al rubro decoración, donde en mayo se vendió a cuentagotas y productos de bajo precio. Aun así, los comercios tienen buenas expectativas para junio por los cobros adelantados de aguinaldos en algunos sectores y por el Día del Padre”. 

En calzado y marroquinería “se vendió 1,6% menos que en el mismo mes del año pasado y 7,9% por debajo de abril (medidas a precios constantes). La caída mensual es habitual en esta época, porque el calzado de invierno se vendió mayormente en abril y el escolar tuvo su pico en febrero y marzo. Lo que mejor se movió en mayo fue el calzado deportivo, aunque frenado por la falta de variedad de productos. (...) A su vez, las subas de precios hacen difícil la reposición de mercadería, y las empresas optan por comprar lo que se vende rápido”.

El sector de farmacia y perfumería “tuvo un retroceso del 1,8% anual y 13,6% mensual, a precios constantes. La peor situación fue para las perfumerías, que tuvieron muy poco movimiento en el mes, especialmente las que mantienen mayor oferta de artículos importados. Algunos comercios compensaron incorporando marcas nacionales y económicas. Otros, prefirieron mantenerse con el stock justo, pero sostener el estilo del negocio. En las farmacias, el frío disparó la venta de antigripales, antibióticos, analgésicos y vitaminas, pero los faltantes de productos demoraron la de otros medicamentos para tratamiento más específicos”. 

En ferreterías, materiales eléctricos y materiales de la construcción “el expendio bajó 1% anual en mayo (a precios constantes) y 8,1% en la comparación mensual (vs. abril 2022). Para la mayoría de los comercios consultados fue un mal mes. Las empresas se mantuvieron mayormente con la venta de artículos necesarios para reparaciones o para pequeñas obras. Las promociones y publicidades encaradas por cada empresa tuvieron incidencia en las ventas de algunos productos, pero se generó poco arrastre hacia otros, como suele suceder”. 

Finalmente, en indumentaria, lencería y accesorios “las ventas disminuyeron 9% anual y 13,8% mensual. El mayor problema de este rubro fueron los saltos en los precios que no solo [desalentaron] el consumo sino que [activaron] la venta informal por redes y grupos sociales, perjudicando al comercio formal. También los faltantes de mercadería y las menores opciones de financiamiento restaron ventas”.  

Fuente: CAME.