El Centro de Estudios UIA presentó el informe de su segunda encuesta del 2022

En el análisis, se hizo especial hincapié en las problemáticas vinculadas con la demanda de habilidades y la formación profesional.
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03/06/2022
La Unión Industria Argentina (UIA) presentó los resultados de la segunda encuesta del año realizada por el Centro de Estudios UIA (CEU); una iniciativa que busca analizar los principales indicadores industriales y las perspectivas del sector. En esta edición, se puso especial énfasis en la demanda de habilidades y la formación profesional.

En líneas generales, el informe explica que “luego de un primer trimestre con menor dinamismo por el impacto de la tercera ola de COVID, el relevamiento de abril registró recuperación de algunos indicadores. Respecto del relevamiento de enero, hubo incrementos en los indicadores de producción, ventas al mercado local y empleo. La recuperación fue más lenta en el caso de las ventas al exterior, que se vieron afectadas también por el aumento de los costos en el plano internacional”. 

Concretamente, “el porcentaje de empresas con incremento en la producción se amplió a 32,8% -mayor al 21,5% registrado durante enero-. Respecto al último trimestre de 2021, los datos muestran un amesetamiento: en octubre de 2021, el porcentaje de empresas con mejoras de la producción superaba el 40%”. 

Las ventas al mercado interno “también mostraron recuperación con respecto a enero, aunque por debajo de las cifras registradas en octubre de 2021. El 31,3% de las empresas relevadas indicó que aumentaron sus ventas en abril de 2022 en relación al trimestre anterior (eran más del 40% en octubre)”.

En cuanto a las exportaciones, “si bien experimentaron una leve mejora respecto de enero, siguieron predominando las empresas con caídas de las ventas al exterior. Un 17,8% indicó menores exportaciones y solo el 15,5% de las empresas relevadas indicó que sus ventas al mercado externo crecieron, dando como resultado un índice de difusión negativo”. 

En paralelo, “las dificultades locales en materia de costos, insumos y logística se agravaron desde el inicio de la invasión de Rusia a Ucrania. 9 de cada 10 empresas se vieron afectadas por la suba del costo del transporte y 7 de cada 10 por la suba de los costos de la energía. Se relevaron factores de preocupación como la dificultad para el abastecimiento de insumos (58% tuvieron dificultades) y en los pagos de importaciones (45% tuvieron dificultades)”. 

Las pequeñas y medianas industrias “también registraron una mejora en la actividad respecto del verano. Más del 30% aumentó la producción y las ventas al mercado local, mientras que un 20% manifestó un crecimiento del empleo”. 

Demanda de habilidades y formación profesional

El empleo industrial “continuó con la recuperación y un 21% de empresas tuvo incremento de la dotación de personal en abril respecto de marzo. De todas formas, los dos relevamientos de 2022 (enero y abril) se ubicaron por debajo de los observados en la segunda parte de 2021, dando la pauta de un menor ritmo en la recuperación. El ausentismo en abril se redujo a 6,4%, luego del fuerte aumento que había tenido en enero por la tercera ola de COVID. De cara a una nueva suba de casos, no se descarta que pueda volver a ser un factor de preocupación para la producción”. 

De todas maneras, “3 de cada 10 empresas indicaron tener menos personal del necesario. La falta de personal es aún mayor en las empresas más chicas: en las micro y pequeñas casi 4 de cada 10 empresas indicaron tener menor personal del necesario mientras que en las grandes el ratio fue de 2 por cada 10 empresas”. 

En esta línea, “más del 80% de las empresas comentaron tener búsquedas activas o por abrirse prontamente. Las búsquedas laborales se concentran principalmente en las áreas de producción (41% de las empresas planea incorporar este tipo de trabajadores en los próximos 12 meses), seguidas por administración, contabilidad y legales, mantenimiento y comercial y ventas (25%, 24% y 22% respectivamente planea incorporar en el próximo año). Se reportó cierta dificultad en cubrir puestos tanto de gerencia y dirección (61% de las empresas indicó altamente dificultoso conseguir personal de esa área) como en aquellos tecnológicos y científicos (48% y 45% de las empresas manifestaron dificultad para cubrirlos, respectivamente)”. 

Asimismo, “el 26% de las empresas manifestó algún tipo de dificultad en relación a la composición del personal. La problemática fue más recurrente en las medianas industrias, [en las que] el 30% registró problemas en la composición (versus 6% en las grandes y 25% en las micro y pequeñas). A su vez, se revelaron dificultades para encontrar potenciales candidatos, originadas principalmente por escasez de postulaciones, déficit de competencias técnicas específicas, falta de experiencia e insuficiencias en materia de habilidades blandas”. 

Por otra parte, “en general, las empresas le otorgan importancia a la formación y una de cada dos cuenta con planes definidos que guían sus acciones. Los testimonios relevados coinciden en que existe mucho espacio para avanzar, así como algunas heterogeneidades según el tamaño de las empresas. En las grandes, el 80% tiene planes de capacitación y formación. El porcentaje cae a un 70% en las medianas y a un 40% en las micro y pequeñas empresas. Otro punto a destacar son las políticas de promoción y formación del empleo, que cuentan con un gran espacio de crecimiento, ya que hay un elevado interés por utilizarlas. Se destacaron el Programa de Inclusión Laboral (PIL) y los créditos fiscales para capacitación Pyme del Ministerio de Desarrollo Productivo”. 

Finalmente, “las empresas valoraron positivamente las acciones focalizadas en la incorporación de ciertos grupos de trabajadores. Se ponderaron especialmente las estrategias para la incorporación de jóvenes profesionales y los programas de prácticas profesionalizantes (con empresas que los han implementado y otras con interés en participar). En segunda instancia, se valoraron las acciones focalizadas en la inserción de mujeres. En menor medida, también se resaltaron las estrategias de vinculación con la comunidad y aquellas para incorporar trabajadores mayores de 45 años”. 

Al cierre de este apartado del resumen ejecutivo, el informe destaca que “en un contexto en donde la competitividad y la productividad juegan un papel central en el desarrollo productivo del país y de las empresas, resulta fundamental que existan herramientas y mecanismos focalizados en la formación profesional y la inserción laboral. En este sentido, la interacción entre las empresas, el sector público y las instituciones educativas genera un círculo virtuoso, que promueve el empleo y la inclusión laboral, reduciendo la desocupación y elevando la capacidad productiva del país”. 

Expectativas 

Según el reporte, “el panorama de las empresas para los próximos meses se vio afectado por el devenir del contexto internacional y macroeconómico. Si bien a grandes rasgos las expectativas para el futuro de las empresas permanecen positivas en torno al 50%, se registró cierta caída en el porcentaje de empresas que esperaba una mejora de su propia situación económica y en el de aquellas que esperaban una mejora de la situación de la actividad (se redujeron a 46% y a 42% respectivamente). En ambos casos, fueron los niveles más bajos de la serie. En tanto, persistía una brecha sobre la mejora de la situación del país: sólo un 26% de las empresas esperaba que la situación económica del país mejorará en el próximo año.

Así como se señaló en el último informe de actualidad industrial, las perspectivas para el año siguen muy condicionadas por el devenir del contexto macroeconómico, el internacional y las restricciones de oferta. También resulta prioritario poder alinear más el esquema de formación profesional con las necesidades del mundo productivo, con el objetivo de lograr una mejor empleabilidad e inserción laboral de cara al futuro”. 

Fuente: UIA.