En marzo la producción industrial santafesina creció un 0,4% interanual

Con un incremento del 135,5%, la industria automotriz fue el sector de mayor contribución.
20/05/2022
De acuerdo con el más reciente Informe Industrial del Instituto de Investigaciones Económicas de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), “el nivel de producción industrial en la provincia de Santa Fe registró en marzo de 2022 un incremento de 0,4% en relación al mismo mes del año anterior”, un período en el cual “la actividad fabril había registrado una pronunciada mejora de 39% interanual”.

Por otro lado, la producción “se posicionó 40% por encima del registro de ese mismo mes del año 2020 ([en el] inicio de la pandemia), y superó además en un 16% la actividad verificada en marzo de 2019. De esta manera, y tras la recuperación de 2021, el actual nivel de actividad es el más elevado de los tres últimos años. La industria metalúrgica y automotriz traccionaron con intensidad la actividad general que resultó moderada por el complejo oleaginoso”.

Las ramas de actividad de mayor contribución al producto industrial santafesino fueron industria automotriz (+135,5%), prendas de vestir (+20,9%), papel y productos de papel (+14,8%), otra maquinaria de uso especial (+10,8%), maquinaria agropecuaria (+10,3%), productos metálicos para uso estructural (+10,2%), edición e impresión (+7,6%), manufacturas de plástico (+7,1%), carrocerías y remolques (+5,5%), productos de metal y servicios de trabajo metales (+4,0%), fiambres y embutidos (+4,0%) y productos lácteos (+3,1%).

En contrapartida, arrojaron un saldo negativo maquinaria de uso general (-2,2%), molienda de cereales (-3,1%), carne vacuna (-4,4%), muebles y colchones (-8,3%), autopartes (-11,2%), y molienda de oleaginosas (-12,2%).

En cuanto al mercado internacional, “en el período enero-febrero de 2022 el valor y el volumen de las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario (MOA) se contrajo 29% y 34% respectivamente, frente a igual período del año pasado. Este resultado se explica en gran parte por las menores ventas externas del complejo oleaginoso (harina y aceite de soja). Por su parte, las colocaciones externas de productos lácteos crecieron 20% en valor, las correspondientes al rubro carnes aumentaron 18%, mientras que productos de molinería creció 9%. Sin embargo, estos mayores valores exportados se fundamentaron en los mejores precios, ya que los volúmenes enfrentaron ciertas caídas”. 

Por otro lado, “las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) se expandieron 90% en valor y 36% en peso neto. Se [destacaron] productos químicos y máquinas y aparatos que, al crecer 142% y 21% respectivamente, dieron cuenta de buena parte de aquella mejora. Contrariamente, metales comunes, papel y cartón y caucho y sus manufacturas registraron menores ventas externas tanto en valor como en volumen”.

Fuente: FISFE.