En abril, las ventas minoristas pyme subieron 6% interanual

Contra marzo de este año, el aumento fue del 0,3%.
10/05/2022
De acuerdo con el último Informe de Ventas Minoristas Pymes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en la medición a precios constantes, las ventas minoristas pyme de abril aumentaron un 6% interanual, acumulando de este modo un alza de 7,6% en el primer cuatrimestre del año. Por otro lado, en la comparación con marzo de 2022, subieron un 0,3%.

Desde CAME precisaron que “fue un mes tranquilo en ventas, pero con sobresaltos para el empresario por los aumentos permanentes en los precios y las dificultades para conseguir mercadería, especialmente en textiles, calzados y materiales para la construcción”.

En este contexto, “el 56,4% de los negocios relevados comentaron que sus ventas del mes fueron entre buenas y muy buenas (vs. 50,5% el mes anterior). En materia de utilidades obtenidas, el 42,2% las calificó como buenas o muy buenas, mostrando una interesante mejora en sus resultados frente a marzo (36,7%)”.

Información sectorizada

La medición refleja que “los mayores aumentos interanuales de abril ocurrieron en farmacia y perfumería (+13,6%), ferreterías, materiales eléctricos y de la construcción (+7,7%) y calzado y marroquinería (+6,8%)”.

En el caso de alimentos y bebidas, “las ventas en abril subieron 1,4% anual y bajaron 4,9% frente a marzo, en parte desalentadas por los aumentos de precios que mantuvieron cuidadoso al consumidor durante el mes. En las familias de ingresos medios, hubo mucha búsqueda de promociones y Precios Cuidados, que generaron un desplazamiento de ventas desde el almacén de barrio hacia los hipermercados en los grandes centros de consumo”. En la misma línea, “algunos cambios de comportamiento observados en el mes, fueron: a) la menor compra de productos premium, especialmente en quesos y fiambres; b) la mayor demanda de segundas y terceras marcas; c) y la caída en el consumo de dulces”.

En farmacia y perfumería, “las ventas crecieron 13,6% anual y 5% mensual. En relación a marzo, lo que más aumentó fue el consumo de antigripales, analgésicos y antibióticos. Las farmacias encuestadas informaron que la gente compra más productos genéricos y está abandonando a las marcas líderes por las subas de precios y el menor poder adquisitivo”. En contrapartida, “indican buenos volúmenes de salida en artículos cosméticos”, aunque “no es el caso de las perfumerías, donde la proporción de comercios que no tuvo un buen mes fue mayor”.

En ferretería, materiales eléctricos y materiales de la construcción, se registró “un ascenso del 7,7% anual a precios constantes en abril y 5,8% en la comparación mensual (vs. marzo 2022). El mes fue muy bueno para algunos y regular para otros, pero (...) el balance general dio positivo. El sector convive desde hace meses con faltantes de productos, demoras en las entregas y subas de precios permanentes. En el caso de artículos importados, en abril más comercios señalaron que prefieren no ofrecerlos y en cambio ‘arreglárselas’ para sustituirlos por nacionales”, de modo tal de evitar conflictos con los clientes por eventuales demoras. 

En calzado y marroquinería, “en abril se vendió 6,8% más que en el mismo mes del año pasado pero 6,1% menos que en marzo (medidas a precios constantes). La suba anual se explica por el calzado de invierno", cuyas ventas de 2021 fueron menos significativas, por el contexto de restricciones a la circulación. “A su vez, el regreso de las competencias deportivas impulsa la venta de zapatillas de todo tipo. El sector siente todavía las consecuencias de la pandemia, cuando cerraron muchas fábricas de calzado, y hoy cuesta conseguir stock suficiente para los niveles de demanda”. 

En bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, “las ventas se incrementaron un 5,5% anual y descendieron 7,1% mensual, a precios constantes. Si bien la caída intermensual refleja cierta preocupación sobre el corto plazo, el sector aún registra un significativo aumento interanual. Este comportamiento intermensual es explicado, entre otras cuestiones, por remarcaciones de precios casi semanales y una demanda hacia la baja. Ciertos proveedores anticiparon a sus clientes que en los próximos meses podría haber faltantes de productos importados en textil-blanco”.

Finalmente, el rubro de indumentaria, lencería y accesorios “subió un 5,6% anual en abril y 6,3% mensual. El mes se movió con faltantes de mercadería, aumentos de precios constantes, y un consumidor necesitado de comprar productos de temporada otoño-invierno, porque el año pasado no renovó. Los negocios orientados a la venta escolar fueron los que tuvieron el mejor mes (...). Los negocios de ropa interior o de cama estuvieron entre los más afectados. Las tiendas de ropa deportiva se movieron con una demanda tranquila, pero sin altibajos, y precios que, si bien subieron, no tuvieron los saltos bruscos que sí se observaron en otros artículos. Un problema del mes fueron las demoras en las entregas, que los proveedores adjudican a la falta de talleristas y a las mayores dificultades de abastecimiento en telas de algodón y sintéticas”.

Fuente: CAME.