Proyecto de Ley de Modificación de Ganancias Sociedades

Según un informe elaborado por la Unión Industrial Argentina (UIA), el proyecto de Ley de Modificación de Ganancias Sociedades, que obtuvo dictamen de mayoría en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados de la Nación, es profundamente perjudicial para el sector productivo, la inversión y la generación de empleo formal en general y para el sector industrial en particular.
29/04/2021

Desde la presentación del proyecto de ley en el Congreso Nacional, la UIA comunicó tanto al Poder Ejecutivo (Jefatura de Gabinete, Ministerio de Economía, AFIP y Ministerio de Producción) como al Poder Legislativo (Presidencia de la Cámara, presidencia de Comisión y Presidentes de bloques políticos entre otros/as diputados/as) un informe técnico (se adjunta) donde se exponen las razones por las cuales el proyecto de ley en tratamiento es perjudicial ya que aumentará la presión tributaria en gran parte del sector productivo formal generador de valor y empleo en la Argentina.


El proyecto de ley (2-PE-21) establece una escala de la alícuota de ganancias en base a tres tramos de utilidades, por la cual las ganancias netas de:


·         hasta $5 millones, aplica alícuota de 25%
·        entre $5 millones y $20 millones, aplica alícuota de 30%
·         más de $20 millones, aplica alícuota de 35%


En el reporte elaborado por UIA se plantea que, de aprobarse el proyecto, sería la cuarta modificación de este impuesto en los últimos 10 años e implicaría un incremento de 10p.p. de la alícuota (de 25% a 35%). Ambos factores hacen imposible la planificación para toda empresa y la previsibilidad de la economía. A su vez, se indica que el presente proyecto genera una presión tributaria adicional de $320.821 millones, de los cuales $96.246 millones provienen de la industria. Además, las empresas que verán incrementada la alícuota al 35%, en el sector industrial representan aproximadamente:


·         7.000 industrias (+75 personas)
·         76% del empleo formal
·         87% de la masa salarial
·         80% de la recaudación de este impuesto 


El documento en cuestión menciona que las experiencias internacionales de alícuotas diferenciadas mencionadas en el mensaje del proyecto de ley identifican directamente a las MiPyMEs, y parten de alícuotas máximas más bajas. Solo 4 de los 9 países mencionados utilizan la ganancia como parámetro de las escalas (Países Bajos, Corea del Sur, Eslovaquia y Canadá) y la alícuota más alta a pagar no supera 26,5% (Países Bajos 25%, Corea del Sur 25%, Eslovaquia 21% y Canadá 26,5%). De los otros 5 países, 2 utilizan las ventas para definir la alícuota (Francia y Australia), 1 el capital (Japón) y 1 la clasificación MiPyME directamente (Bélgica). EEUU tiene este tratamiento por escala de ganancias en algún estado, pero no a nivel federal.


También se aclara que, si bien desde la UIA hace años que se plantea la necesidad de reducir la alícuota de ganancias a todas las MiPyMEs, esto debe ocurrir sin incrementar la presión del resto de las empresas, especialmente en un contexto donde la crisis es transversal y atraviesa a todo el aparato productivo. Por un lado, la suba de alícuotas al resto de empresas perjudicaría a las MiPyMEs también, ya que en muchos casos son proveedoras y parte de la misma cadena de valor. Además, las MiPyMEs necesitan un alivio que mejore su situación relativa junto a un paquete más importante que tenga en consideración la disponibilidad de saldos técnicos, la reducción de la carga administrativa que hoy implica el sistema tributario argentino -eliminando, por ejemplo, regímenes de información-, el establecimiento de la Cuenta Corriente Única Tributaria, así como la simplificación de los regímenes de recaudación provinciales y municipales. 


Seguidamente, se expresa que el complemento a la reducción en ganancias de cuarta categoría no debe ser aumentar la presión tributaria al sector productivo, sino la promoción de inversiones productivas. En primer lugar, la ecuación de la recuperación económica debe balancearse entre incentivos al consumo y a la inversión. Consumo e inversión deben ser parte de una estrategia integral que brinde certidumbre y previsibilidad macroeconómica. Se debe acompañar a las empresas para que cuando el contexto económico empiece a recuperarse puedan generar empleo formal e invertir, complementando el incremento del consumo impulsado. Con este proyecto se castiga a las empresas que son las que impulsan la recuperación, e incluso más a las de mayor envergadura. En el caso industrial, entre medianas y grandes éstas representan alrededor del 76% del empleo formal y del 87% de la masa salarial, y son las que pueden contratar e invertir más rápidamente cuando el contexto macroeconómico mejora, lo que se ha reflejado en los indicadores de los últimos meses.


A su vez, el reporte menciona que el escenario actual reclama medidas de asistencia en la emergencia y que en la recuperación promuevan las inversiones productivas. El contexto macroeconómico local requiere de una recuperación de la producción acompañada de una suba de la inversión que dé sostenibilidad al crecimiento. Por el contrario, la propuesta del proyecto de ley desincentiva las inversiones, debido a que la alícuota de ganancias es el signo inequívoco de su promoción. Además, va a contramano de las tendencias globales del nuevo contexto luego de la irrupción de la pandemia: junto con los cuantiosos planes de asistencia anunciados, los países siguen haciendo políticas activas para afrontar la recuperación y favorecer la relocalización de industrias en sus territorios, así como garantizar la producción tanto de bienes finales como de los insumos estratégicos.


También se señala que el impulso a la producción y la inversión podría implementarse con medidas tales como:


·         la amortización acelerada de las inversiones (en tres años)
·         la deducción de intereses sobre capital propio
·         la generación de instrumentos de financiamiento de la inversión a largo plazo y a tasas de interés razonables
·         esquema de fomento a las exportaciones de valor agregado, las ventas de alimentos elaborados y bienes industriales 


A modo de cierre, se expresa que los tiempos actuales demandan medidas activas de promoción de inversiones y a favor de la producción y el trabajo en forma transversal para lograr la recuperación económica y la generación de empleo formal, así lograr un sendero de crecimiento sostenible y sustentable, en línea con lo que las autoridades económicas han manifestado en numerosas oportunidades.