La Hotelería “agoniza”: el hospedaje no llega a cubrir el 10 por ciento de ocupación

Desde CAPHREBAR arrojaron un panorama sumamente acuciante en la hotelería local y regional, para el sector, pese a las flexibilizaciones que se dieron en los distintos rubros, “la pandemia no pasó, es muy difícil la situación ya que no hay gente que demande una habitación u hospedaje”.
01/03/2021
Como es de público conocimiento, Rafaela no es un punto al cual se lo caracteriza por un turismo tradicional como si podrían ser lugares como Córdoba, Mendoza, Tucumán, la costa u algún otro destino turístico con una fuerte impronta en lo que respecta a su naturaleza y el disfrute de paisajes. Aunque no por esto, dejaríamos de decir que Rafaela es un destino turístico, ya que el fuerte de la ciudad ha sido desde siempre y como bien se ha manifestado ya en varias oportunidades, ese turismo de reunión o de eventos que en poco tiempo concentra a gran cantidad de personas. La ciudad se caracteriza por tener una infraestructura acorde para hacerle frente a toda clase de evento que aglomere a gran cantidad de personas, aunque a la fecha, la imposibilidad de contar con cualquier tipo de evento, sumado a las restricciones por circulación, hoteles y hospedajes de la ciudad han visto como su mercado decreció para no volver a subir. 

En diálogo con CASTELLANOS, Silvina Imperiale, presidente de la Cámara de Propietarios de Hoteles, Restaurantes y Bares, detalló que, desde marzo del 2020 a la actualidad, nadie ha sabido darle respuestas concretas o el acompañamiento que el sector necesita sobre todo en este tiempo donde las reservas no superan el 10% de la capacidad de hospedaje. Imperiale fue contundente al reconocer que la actividad “está agonizando”. 

La responsable de CAPHREBAR detalló correctamente que para la hotelería local el período fuerte es el invierno, ya que todos los eventos culturales, deportivos, sociales, son los que traen gente a la ciudad. Las carreras, el festival de teatro, eventos privados, expo rural, el sueño celeste, son todos eventos que significan un gran movimiento de gente y que es de lo que se nutre la hotelería, por lo que al no haber eventos, las restricciones de circulación que siguen vigente y sumado a que los viajantes han modificado sus rutinas de trabajo, los hoteles y hospedajes ven como día a día sus ingresos lejos de aumentar, descienden estrepitosamente, mientras que el cuadro de los pasivos sigue acrecentándose a una velocidad cada vez más temeraria. 

La empresaria reconoció que hoy quien no tenga otro sustento y forma de apalancar de alguna manera los gastos que significa mantener un hospedaje u hotel es realmente imposible, “nos encontramos en la muerte, hoy es muy difícil ya que no hay ningún tipo de demanda la hotelería está muy complicada”. 

A esta parte mucho se ha utilizado la palabra “reinventarse”, e inclusive funcionarios a nivel nacional han utilizado mucho esta palabra tratando de motivar a los emprendedores y empresarios de los distintos rubros a virar los destinos de sus emprendimientos para de alguna forma tratar de hacerle frente a la pandemia. Esto sin lugar a dudas puede parecer simple para algunos, pero en la hotelería más allá de alquilar alguna habitación, como bien dijo la presidente de CAPHREBAR, “para que funcione como consultorio, sala de reunión para algún caso puntual o ir hacia la parte gastronómica”, cosa que han hecho en lo personal, mucho más no hay en el abanico. “¿La parte hotelera qué hago?”, apuntó, sin encontrar respuestas a una pregunta que cada vez asfixia aún más a los propietarios de este sector en particular ya que tal cual señaló Imperiale, “los gastos, el pago de salarios, costos operativos, todo sigue corriendo y no se detiene”. 

La gastronomía en carril
“A diferencia de la hotelería, la gastronomía se nutre de público local”, comenzó narrando Imperiale respecto a la actividad gastronómica, que sin lugar a duda con la llegada del verano cambió el humor, pero que pese a las mejoras que pudo llegar a haber tenido, inclusive con la posibilidad de instalar mesas en la vereda o en la avenida, ha compensado la merma de los primeros meses de pandemia aunque “ha sido una temporada promedio, no ha sido la peor y está lejos de ser una buena temporada”. 

Dos rubros hermanados por el movimiento de personas, el turismo y la posibilidad de disfrute, pero que, sin lugar a dudas con la realidad actual, la gastronomía y la hotelería a la fecha viajan por carriles distanciados. “Ha sido una temporada promedio” no siendo la peor y que obviamente lejos está de ser la mejor, aunque con todo esto, sobre todo con la llegada del calor ha sabido remontar su situación y conseguir un poco de alivio. 

Por otro lado, celebró, de forma mesurada, la posibilidad que otorgó el Gobierno provincial de poder extender los horarios de atención en bares y restaurantes, lo que sin lugar fue bien recibido por los emprendedores del rubro, que tratan al máximo de aprovechar estos calores, ya que aún no saben con qué podrán encontrarse pensando a futuro con la llegada del invierno y las mutaciones que el virus del Covid-19 podría traer consigo tal cual se vio en distintas partes de Europa.

“Más allá de la vacuna o no vacuna, tenemos que ser responsables y aprender a convivir con el virus. A medida que se vayan vacunando el personal que lo requiere, como lo vimos con los profesionales de salud, adultos mayores, fuerzas de seguridad, lo que sin lugar a dudas irá trayendo cambios y mejoras, pero sin dejar de cuidarnos o cumplir con los protocolos y cuidados, ya que más allá que se logre vacunar a una parte importante de la población sabemos que esto no va a ser inmediato”, finalizó Silvina Imperiale.

Fuente: Diario Castellanos