En tiempos difíciles frigoríco completó inversión y duplicó capacidad de faena

En medio de unos meses complejos donde escasea la puesta en marcha de inversiones, Frigoríco Rafaela SA
logró avanzar en un proyecto de ampliación anunciado el año pasado y su planta de Casilda duplicó su capacidad
de procesamiento diario pasando de 400 cabezas a 800.
01/10/2020
El complejo industrial ubicado a la vera de la Ruta 33 no está al ciento por ciento de su capacidad instalada debido a las limitaciones denidas por la autoridad sanitaria a partir la pandemia, que obligaron a dividir el plantel de trabajadores en secciones para evitar la proliferación del virus. La factoría opera al máximo de la capacidad que posibilita el protocolo. “La ampliación se concretó y pasamos de 400 a 800 cabezas diarias de procesamiento”, indicó Carlos Lagrutta, presidente de Rafaela Alimentos SA, que controla el establecimiento desde 1997.

La planta de faena procesa hoy 600 cabezas por las limitaciones operativas para cuidar al personal del coronavirus. “La pandemia afecta en producción y productividad en los dos ancos. Pero las instalaciones de Casilda están ampliadas y el 90% de lo que allí se procesa va con destino a exportación, y un 80% de la exportación va al mercado chino”, indicó Lagrutta en contacto con Punto biz. Allí se procesan carnes enfriadas y congeladas y el remanente de la exportación se comercializa en dos bocas de expendió propias de Casilda.

La planta casildense tuvo altos y bajos en los últimos años. La rma tuvo que atravesar las nubes negras de la crisis de 2001 que incluso la llevaron al concurso preventivo de acreedores, momento del que pudieron recuperarse. En 2017 cuando los Lagrutta cocinaron un primer paquete de inversiones apenas exportaba un 20% de lo producido. Desde allí empezó a crecer el margen de producto que logró ubicarse principalmente en Asia. 

Proyecto en stand by

Aunque la compañía que maneja la marca de ambres Lario duplicó capacidad de producción en Casilda, mantiene en una pausa el proyecto de nueva planta en Rafaela que el año pasado estuvo a punto de denirse.

“Teníamos el nanciamiento asegurado pero el resultado eleccionario tras las Paso hizo que los bancos europeos pusieran en pausa la entrega del préstamo. Hoy estamos en la misma situación”, precisó Lagrutta sobre la iniciativa de montar una nueva estructura para la producción de jamón cocido y salchichas tipo Viena, que demandaba u$s20 M.

“Por las nuestras hicimos pequeños avances coherentes con el proyecto”, añadió el empresario sobre la estrategia que apenas les permitió atravesar el 5% del nivel de avance que tiene el plan de infraestructura. “Si necesitamos una sala de rebanado, por caso, la montamos en el nuevo predio respetando el plano total para en un futuro tener todo el edicio terminado”, sumó. En el terreno en cuestión apenas se concretó la nivelación y se montó una cámara frigoríca.

En una coyuntura difícil para algunas ramas en la producción de alimentos, el sector cárnico goza de buena salud. "Tanto en Rafaela como en Casilda las plantas trabajan al tope de la capacidad que permiten los protocolos establecidos en medio de la pandemia."

“La Argentina sigue comiendo, por eso es el momento de terminar con la cuarentena y depender de la conciencia de cada persona como han hecho otros países evitando las monstruosas caídas de PBI que hemos experimentado nosotros”, concluyó Lagrutta.

Fuente: Punto Biz