“Manifestamos una realidad agobiante de un sector del que depende mucha gente”

CAPHREBAR realizó una manifestación en el Parque Balneario de nuestra ciudad para seguir visibilizando a la sociedad el duro y complicado momento por el cual se encuentran atravesando a más de 6 meses de inactividad completa.
24/09/2020
La hotelería y turismo en primer plano, seguido por los bares y restaurantes, son algunos de los rubros locales más golpeados en lo que va de esta pandemia. Algunos con una inactividad plena en 6 meses, recordemos que el 80% de los hoteles de Rafaela y la región tienen sus puertas cerradas. Por otro lado aquellos que pueden retomar la actividad como bares, restaurantes o comedores, lo hacen con ciertas restricciones que tal como lo indican los propios representantes del sector, los más afortunados a la fecha trabajan a un 40% de su facturación pre pandemia, mientras que los días siguen pasando y las soluciones no parecen estar al alcance de la mano.

La titular de la Cámara de Propietarios de Hoteles, Bares y Restaurantes (CAPHREBAR), Silvina Imperiale, dialogó en exclusiva con CASTELLANOS tras la manifestación que tuvo lugar en el parque balneario de nuestra ciudad donde desde el sector reclamaron principalmente por la pronta aparición del Estado con medidas concretas y no con medidas “rimbombantes” para la tribuna que poco impacto tienen en el sector.

Imperiale fue crítica con el Gobierno Provincial, al reconocer que las medidas impulsadas por la gestión de Omar Perotti no son más que “anuncios para la tribuna” y que “realmente vemos que las medidas que proponen y anuncian con tanta rimbombancia están lejos de la realidad, no sabemos si es por desconocimiento, por no recibir asesoramiento concreto o realmente nos consideran una rama de todas las actividades y no se alcanza a percibir que es una actividad específica”.

Para profundizar, Imperiale se basó en las medidas anunciadas por el Gobierno de la Provincia la semana anterior respecto a beneficios en luz y agua para los sectores más golpeados, que a partir de la fecha solo iban a pasar a pagar lo que consumían. “Hotelería y gastronomía son considerados grandes consumidores de agua por lo que no es un anuncio que se pueda concretar en los hechos. No es aplicable a la realidad, ya que no hay beneficiarios para esa medida, ya que todos tienen medidores y pagan lo que consumen”, mientras que por parte del beneficio de luz, la presidente de CAPHREBAR reconoció que sólo 2 de sus 400 asociados contratan potencia, y que las modificaciones para pagar lo consumido tuvo que realizarse por su parte personal ante la deuda que se encontraban contrayendo desde que comenzó la pandemia, por lo que también es una medida que tiene realmente un impacto casi ínfimo en el desarrollo de la actividad. 

Imperiale plantea que los créditos para el sector poco impacto tendrán ya que al estar toda la actividad parada no hay forma de poder solventar ese compromiso a futuro, y para que podamos real dimensionar la problemática, quienes sacaron créditos en el inicio de la pandemia deben comenzar a pagar sus primeras cuotas y aún la actividad no ha comenzado a rodar.

Poco impacto en la ciudad
La titular de la Cámara reconoció que Rafaela, al no ser una ciudad que depende pura y exclusivamente del turismo, la cuestión del parate de actividad, pasa casi como “desapercibida”, que en “la dificultad que está el sistema, seguimos andando, pero por ejemplo en destinos donde el turismo es la herramienta motorizadora de la economía está desesperada y todos los días asistimos al cierre de varios emprendimientos, ya sean hoteles, bares, restaurantes, agencias, y la ciudad no se encuentra ajeno a todo ésto”, detalló. 

Pensar en un panorama alentador es prácticamente imposible según Imperiale, ya que “más pasan los días y más grave va a seguir siendo el problema, más gente se va a ir sumando a esa lista y no es por mala voluntad sino porque ya no hay más de dónde sacar. Hace 6 meses que venimos sin facturación y sin una respuesta de las autoridades provinciales y nacionales realmente es mucho”.

La empresaria realizó una pequeña síntesis por los rubros y reconoció que poner en funcionamiento un hotel en esta parte del año y sobre todo a mitad de esta pandemia, es un costo fijo “elevadísimo” para no recibir ningún tipo de cliente. “No lo podríamos sostener, lo que estamos haciendo a la actualidad es generar deudas, ya que debemos lo viejo, lo nuevo, más los intereses, más lo que se vendrá. La verdad que el futuro es negrísimo, ya que no tenemos certezas de absolutamente nada”.

Por otro lado reconoció que la gastronomía más que mal “se la va rebuscando”, tener en cuenta las limitaciones en su capacidad de gente, medidas de distanciamiento, reticencia de la gente de salir de sus casas pero que más allá de estos ítems también cuenta con herramientas como el delibery o take away para su funcionamiento y con el 50% del pago de los salarios “de a poco vas trabajando, lo que no quiere decir que estemos nadando en abundancia. Cualquier establecimiento gastronómico considerado exitoso cuenta con una facturación que alcanza los valores de un 40%, tomando como valor total los parámetros previos a la pandemia. La rentabilidad es un recuerdo, estamos hablando de poder mantener los negocios abiertos”.

“Nos falta un montón para volver a la actividad, estamos todavía sin circulación de micros, sin vuelos, con restricciones de movilidad, más allá que desde lo técnico podemos tener abierto, no tenemos a quien vender, no hay clientes. La situación que atravesamos como sector, tanto hoteleros como gastronómicos es de una profunda crisis, donde sí necesitamos y de verdad, la asistencia del Estado”, finalizó Imperiale.

Fuente: Castellanos