La actividad industrial cayó 2,2% en julio

Según la UIA, la heterogeneidad sectorial y regional explica que el nivel de actividad sea menor al registrado antes del Covid-19.
22/09/2020
En julio, la actividad industrial se contrajo -2,2%interanual y registró una suba de 8,4% mensual en la medición desestacionalizada, aunque permanece 3,9% por debajo de los niveles pre-pandemia (febrero de 2020)producto de la heterogeneidad sectorial y regional. Con estos datos, durante los primeros siete meses de 2020 se acumuló una baja de -11,9% respecto a igual período del año anterior. 

El piso de la caída en el nivel de actividad parece haber sido abril, por tratarse del primer mes completo del aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO), donde sólo estaban habilitados los sectores considerados esenciales. El progresivo retorno a la actividad de distintos rubros industriales permitió ir normalizando los niveles de producción. Sin embargo, el desempeño dispar, tanto sectorial como regional, explica que el nivel de actividad sea menor al registrado antes del estallido local del Covid-19. 

Esta tendencia a la fragmentación económica se evidencia al agrupar de manera diferencial a los sectores, reflejando los desempeños dispares de los rubros industriales y el impacto de las distintas etapas de la cuarentena en cada región.  

En primer lugar, la actividad de los sectores considerados como esenciales se ha incrementado durante la pandemia y se espera un dinamismo aún mayor una vez recuperados los niveles de demanda previos. Es el caso del sector desustancias y productos químicos (+19,6%, aunque las ventas de medicamentos se contrajeron -3,1% interanual) y algunos rubros de alimentos y bebidas (-1,3%, aunque descontando el complejo de oleaginosas se registra una suba de 1,6%), donde sin embargo también hay empresas con problemas de rentabilidad por el congelamiento de precios. 

Por otro lado, hay sectores que, si bien el comienzo del ASPO afectó a sus niveles de actividad, han podido adaptarse al contexto una vez habilitada su reapertura. Es el caso de la producción de minerales no metálicos(+3,2%, al reactivarse la construcción en casi todo el país),metalmecánica (-5,2%, con subas interanuales en maquinaria agrícola, carrocerías y remolques y equipamiento médico), la industria automotriz (-1,5%,por la suba interanual de las ventas al mercado interno, común a baja base de comparación), la industria electrónica de consumo (-0,5%, donde la demanda se vio incrementada por el excedente de dinero previamente destinado a servicios) y papel y cartón (-0,8%, siendo la producción de papel tissue la más dinámica y la de papel de diario la que más se contrajo).

Por último, hay rubros que ya registraban caídas interanuales en su producción a los cuales las condiciones adversas de la pandemia profundizaron aún más. Es el caso, por ejemplo, de las industrias metálicas básicas (-28%, principalmente por la caída de la demanda interna de tubos de acero sin costura ante la parálisis del sector energético) y los productos textiles (-22,5%, por la baja demanda del sector de la confección, uno de los más afectados por los cambios en los patrones de consumo y las restricciones de venta al público). 

Teniendo en cuenta el estancamiento y posterior deterioro del entramado industrial durante la última década, la situación continúa siendo crítica. Así, la utilización de la capacidad instalada de la industria se ubicó en 56,8% enjulio de acuerdo a INDEC, 1,9 p.p. menos que un año atráspero con una recuperación respecto de los meses previos(junio 53,3%; y mayo 46,4%).    

Aún persisten riesgos y se añaden nuevos problemas a las empresas industriales. La caída de la demanda externa, la mayor devaluación de socios comerciales, junto a las restricciones financieras, se encuentran entre las primeras preocupaciones. 

Las exportaciones industriales (MOI) volvieron a caer enjulio (-32,3% interanual) principalmente por la menor demanda de Brasil (-44,4%) y, de acuerdo a datos de agosto, las ventas externas a ese país cayeron 25%interanual. 

Al complejo contexto mencionado, se le adicionan los nuevos costos asociados a la pandemia (transporte de personal, tests, licencias, entre otros) que deben enfrentaren mayor parte las empresas, quienes ya se encontraban muy golpeadas incluso antes de la pandemia. 

Los primeros datos interanuales de actividad de agosto, como los despachos de cemento Portland (-12,3%), la demanda eléctrica de grandes usuarios industriales (-12,5%, según CAMMESA) o la producción automotriz (-16,2%), mostraron un estancamiento de la recuperación en los niveles de producción. 

En resumen, se observa una estabilización de la actividad en niveles menores que a comienzos de año. Esto es consecuencia de la menor demanda interna producto de la caída en los ingresos y la incertidumbre, de los mayores costos operativos vinculados a la pandemia y de una baja demanda externa por la también delicada situación en Brasil.