Induquímika, la empresa que no paró de crecer, hoy cumple 30 años

Desde sus inicios se posiciona como fraccionadora de productos de limpieza e higiene para empresas y hogares. Héctor Ángel Gómez, su dueño, contó cómo fueron sus inicios, cuando salían a vender cloro por las quintas de Rafaela. "Fuimos armando todo ésto sin imaginar nada de todo lo que pasó", expresó.

01/09/2020
Difícilmente Héctor Ángel Gómez y su señora María Rosa (alias «Kuki») iban a imaginar el "imperio" que iban a construir cuando aquel sábado salieron por primera vez a vender cloro, de manera particular, a los dueños de las quintas de nuestra ciudad. Portón por portón (no hay puertas en las quintas), fueron preguntando y ofreciendo este producto, que luego sería el motivo de sus vidas.

Así nació Induquímika, párrafo más, párrafo menos, hace 30 años, un día como hoy. Pasado el tiempo, con otra realidad más sólida y constituida, alcanza a 14 provincias de la Argentina, mostrando un crecimiento constante.

"Sinceramente no pensé que íbamos a tener este vuelo en la empresa", le dice Héctor Gómez a CASTELLANOS, en una charla muy amena. Y agrega: "yo demoré mucho en encontrarle la vuelta a la gente, en encontrar a los que me ayuden. Igualmente fuimos creciendo y junto a 4 personas, que son los puntales, se nos hizo más fácil. Son 4 personas que pensamos de la misma manera", destaca.

Los primeros pasos
Induquímika nace en el año 1990. Desde sus inicios se posiciona como fraccionadora de productos de limpieza e higiene para empresas y hogares. Esa especialización y una creciente demanda la llevan a la formulación y fabricación de productos. Con el objetivo de potenciar su crecimiento en el año 2004 se muda al Parque Industrial de nuestra ciudad, incrementando de este modo sus operaciones productivas, comerciales y logísticas. Hoy la empresa asiste a todos los revendedores y a otras empresas. En Induquímika se fabrican también bovinas de papel, por ejemplo, entre otras cosas.

Gómez terminó la escuela técnica y se fue a trabajar a una empresa de la ciudad. Allí estuvo sólo 8 meses y luego arribaría a otra donde estuvo 15 años. Fue varios años metalúrgico, como encargado. "Amén del trabajo que siempre hice, dejé todo. Le puse todo, amé los trabajos que tuve. No sé si es el secreto o es la forma", dice.

En el 90' "empezamos esto" dice Héctor, como «algo más», tomándolo como "un extra". Los fines de semana, junto a su esposa Kuky, se recorrían quinta por quinta, vendiendo cloro. Así estuvieron dos años, durante dos veranos consecutivos para luego llegar a las empresas de la ciudad.

Pero, ¿por qué cloro para piletas? "Mi esposa trabajaba en una fábrica donde vendían cloro y artículos de limpieza y yo empecé vendiendo, durante dos años, para esa empresa. Luego, empezamos nosotros a venderlo únicamente y como siempre pasa, fuimos comprando y comercializando. Empezamos vendiendo insumos, en la parte de químicos. Con el tiempo fuimos visitando almacenes, autoservicios, supermercados, buscando ampliarnos. Luego llegamos a Sunchales y a otros pueblos y hoy tenemos 14 provincias de la República Argentina que visitamos con nuestros viajantes todos los meses", cuenta Gómez, muy orgulloso.

Crecimiento constante
Desde hace varios años Induquimika llega a distintos rincones del país, donde realiza un trabajo muy prolijo y regular: "tenemos que hacernos conocidos por la gente, que sepan que pasamos, y vamos a volver a hacerlo. A lo largo de 30 años nos fuimos ganando la confianza, se conoció nuestro nombre y nuestros productos y saben, más que nada, que somos responsables y que cumplimos con los tiempos", detalla.

En los inicios, tanto Héctor como Kuki comenzaron en su casa. Luego, se trasladaron al Bv. Lehmann al 1275, donde hoy está el Shopping de la Limpieza, mientras que en junio de 2004 llegaron al Parque Industrial. "Al principio teníamos un solo galpón y habíamos hecho las primeras oficinas. En el 2015 logramos comprar la parte de enfrente, agrandamos todo y hoy tenemos casi 5 mil metros cuadrados para trabajar. Además, estamos terminando otro galpón y hemos comprado una máquina envasadora que cuando se tranquilice todo lo de la cuarentena, podremos viajar a Buenos Aires para empezar a hacer la parte domi-sanitario, que sería llegar a todos los hogares con todas nuestras marcas y presentaciones", explica su dueño.

Entre risas, recuerda que cuando abrieron en el año 98' sobre el Bv Lhemann "no entró gente en un año porque me equivoco con el nombre. Le puse Induquímika a un negocio de venta al público. En ese entonces, viene un amigo, Clemente Pérez, y me dice: ‘poné un cartel que diga ofertas’, entonces ahí la gente empezó a venir. Luego le puse Shopping de la Limpieza", cuenta Héctor, añorando ese pasado. "Se le fue agregando cosas a medida que la gente iba pidiendo. También, había viajantes que nos ofrecían esto u lo otro, y fuimos incorporando", manifestó.

Actualmente Induquímika profundizó sus inversiones en tecnología y recursos humanos para el desarrollo de fórmulas para la industria, tratamientos de efluentes y plantas depuradoras. También, sumó a su flota logística unidades autorizadas para el transporte de sustancias peligrosas con el objetivo de asegurar una entrega en tiempo y forma a grandes, pequeñas y medianas empresas en cualquier punto del país
Además, fabrican el 80% de los productos que venden, con la presencia de una ingeniera química que se desenvuelve dentro de la empresa, profesionalizando a fondo la manera de proceder: "cambiamos la forma de trabajar, de llegar a la industria y mejorando con el transcurso del tiempo y aprendiendo, sin dudas, con todos los cambios que tiene el mercado y el país", dijo Gómez.

Hoy Induquímika importa cloro granulado y pastillas de China, que es el único lugar en el mundo en donde se hace. Además, se incorporan algunos productos más que son materias primas para la empresa. "Hoy llegamos a un punto de comprar la materia prima en el lugar de origen para fabricar nuestros productos, es por eso que estamos bastante competitivos siempre".

Todo lo que vendrá
Induquímika cuenta con 50 empleados. Entre ellos Sergio Mayer, Ana Pomba, Silvia Rosso, Marcos Salusso, Melisa Alvarez, Jésica Defina, Yanina Alvarez, Rosana Cerda, Vanesa Gómez, Gastón Frutos, Laurita Yori, que son algunos de los que nombró Gómez a lo largo de la nota.

En tanto, mira hacia el futuro y piensa que "en este país no tenemos previsibilidad. Uno prevé, planea y después se hace lo que se puede. Nosotros, incluso en las peores crisis, como la del 2001, hemos podido salir adelante. Como dijo Albert Einstein: ‘los tiempos de crisis son los tiempos de oportunidades’. Nosotros lo que hicimos siempre fue trabajar y sacar productos nuevos", dice el dueño de Induquímika.

A modo de cierre, y haciendo una reflexión de lo que es la empresa para la ciudad y destacando todo su crecimiento, Gómez dice que "hoy pienso que Induquímika es una empresa con una cierta relevancia, con participación. De acá viven 50 familias y todos los terceros que trabajan de toda la vida, te diría. Siempre pienso que es una función social muy linda poder dar trabajo. Me gusta que los empleados lleguen con un auto nuevo, que crezcan. Lo disfruto. Fuimos armando todo esto sin imaginar nada de todo esto que pasó, jamás", finalizó. ¡Felices tres décadas, Induquímika!

Fuente: Diario Castellanos